odio la tranquilidad del mundo,
la noche fría, los escapes de los autos,
los gatos apareándose en los techos,
los perros ladrandole a nadie,
las lagrimas saliendo por nada,
la luna saliendo sin pena,
odio que nadie vaya a ninguna parte.
El humo sabor de menta consumiendo mis pulmones
odio la tranquilidad cuando miro por la ventana
que bien podría tirarme al precipicio,
que bien podría cambiar el mundo,
que bien siempre elijo no hacerlo
por que es muy grande la realidad,
que quizá hay muchos locos por ahí dispuestos.
El cigarrillo cerca de mis labios a braza encendida
odio las noticias siempre repetidas de facebook,
las de twitter siempre cortas e iguales,
las fotos maquilladas de instagram,
odio la comida enlatada, el cerco mediático,
odio la comida enlatada, el cerco mediático,
la farsa económica, el insomnio, la devaluación,
odio que el mundo sea redondo,
odio que el mundo sea redondo,
odio que estemos encerrados en nuestras cabezas,
encadenados a nuestros pies,
encadenados a nuestros pies,
odio que solo nuestros ojos puedan no tener limite
y sin embargo no ver mas alla.
Odio estos cigarros baratos de menta,
y que se acaben tan rápido,
odio no poder dejar abierta la ventana,
odio no poder dormir desnudo y sentir el frío,
odio que me encante esta vida.





